Wilderness Adventure

UN VIAJE CONMIGO MISMA

September 17th, 2007

Definitivamente cuando nos encontramos en situaciones extremas personales, una de las mejores salidas es realizar un viaje. Un viaje tranquilo, sin complicaciones ni nada por el estilo, un viaje en ese sentido conmigo misma.

Recuerdo un comercial de una popular bebida, en este comercial salían una serie de cosas realmente espectaculares realizadas por los seres humanos y que son muy difíciles de hacer por nosotros, por la vergüenza, por el miedo, etc., bueno, en ese comercial se pedía un aplauso para la que viaja sola. Pues bien, esa soy yo.

Y es que realizar un viaje sola, puede ser una experiencia muy fascinante, claro, lo digo yo porque alguna vez lo hice, pero bueno, ahora mirando para atrás, no puedo creer por qué realmente lo hice, y mucho menos, no encuentro de donde saqué ese valor tan grande para poder hacerlo, realmente no me lo explico.

Viajar solos, para algunos, puede ser una experiencia realmente mala, sin embargo para mi fue realmente increíble, no es que me fui a lugares con mucha naturaleza ni nada, me fui a una ciudad muy importante en Latinoamérica.

La experiencia fue como dije increíble, creo que esa fue la única vez que no le tuve miedo a nada, podía andar por la ciudad sin miedo a que roben, sin miedo a perder nada, lo más importante ya lo había hecho, ir.

Realmente tomar la decisión es lo que no es sencillo, a estas alturas, hoy, también quisiera volver a repetir ese viaje, sin embargo, me siento incapaz de viajar sola, no se puede, simplemente es algo que no está en mi cabeza y como dije antes, no se puede, el miedo invade, las cosas no están claras, son lugares desconocidos, todo, si uno no consigue un buen plan, es imposible hacerlo.

Una anécdota muy curiosa que me ocurrió en ese tiempo era que en el viaje, sola, me topé con una señora muy amable y su hija en el aeropuerto donde hice escala, luego las perdí de vista, sin embargo, cuando me recogió el chico de la agencia de viaje que contraté, nuevamente nos unimos junto con otras personas también. Subimos en un carro que nos llevó a nuestros respectivos hoteles, y justamente a ambas personas nos tocó el mismo hotel. El asunto es que nos volvimos amigas y compartimos algún tiempo en nuestro viaje, siempre me buscaban a la mañana para poder salir a pasear por la ciudad.

Bueno la anécdota es que cuando regrese, una amiga de mi mamá fue a visitarla, yo no la conocía y no tenía tampoco interés de hacerlo porque me encontraba en mis cosas. Grande fue mi sorpresa al pasar y ver que esa señora amiga de mi mamá era la misma señora con la cual me había hecho amiga allá. Definitivamente una gran sorpresa.

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