VIAJE PARA VER LAS ESTRELLAS FUGACES Y PEDIR DESEOS
October 22nd, 2007Una de las maravillosas cosas que pude observar el fin de semana pasado fue el paso de restos de un cometa cerca de la tierra. Ya de pequeña recordaba que ese cometa había pasado muy cerca de la tierra y que esperar a que llegara la noche para ver por lo menos alguna imagen que nos permitiera el clima y la nubosidad, había sido muy emocionante.
El clima en mi ciudad no es muy propicio para poder apreciar los fenómenos que ocurren en la atmósfera, sin embargo, ya que teníamos planeado un viaje de campamento a un lugar cercano a la sierra, donde el cielo es más despejado, podríamos apreciar algo si es que además, también portábamos un telescopio como medida adicional.
Yo de pequeña, era una aficionada a las estrellas, es por ello que recuerdo que en una navidad me regalaron un telescopio y desde entonces pasaba las noches observando las estrellas y la luna desde el balcón de mi casa.
Emprendimos nuestro viaje, una grupo de amigos y yo, el cual habíamos planeado sin ni siquiera imaginarnos que en dicha fecha se produciría un fenómeno semejante, sólo que este evento fue un adicional a toda la diversión que pensábamos disfrutar.
Las recomendaciones que habían dado en la televisión advertían que se trataba de un fenómeno que no era para nada peligroso, sino que la tierra en estos momentos se encontraba pasando por una especie de nube de residuos que el cometa Halley había ido dejando a lo largo de su trayectoria. Sin embargo, no había de que alarmarse, estos residuos grande las dimensiones de los granos de arena, sino que al entrar en fricción por la atracción que ejerce la fuerza de gravedad de la tierra, estos entran a la atmósfera descomponiéndose y volviéndose en lo que llamamos estrellas fugaces.
Nosotros, habíamos planeado una serie de actividades para mantenernos despiertos durante toda la madrugada y así poder apreciar el fenómeno, ya que aunque se apreciará durante todo el mes de octubre, en el pasado fin de semana se iba a registrar la mayor cantidad de estrellas fugaces.
Y, por supuesto, al mejor estilo de Pinocho, cuando llegó la madrugada y empezaos a notar los destellos en el cielo, pudimos cerrar los ojos un momento y empezar a pedir los deseos que queramos que se hagan realidad, al menos todos éramos humanos y nadie se convirtió en un chico de madera ni viceversa, sin embargo, la sensación de ver esos destellos en el cielo fue realmente impresionante.
Ese viaje que realizamos, definitivamente valió la pena, todos nos quedamos dormidos pensando en las cosas que habíamos pedido a las estrellas fugaces, y pensando también si algún día, esos deseos se verían hechos realidad.